|
Grupo Mono Blanco.- Testimonios.- Un artículo del ABC.
Folclore mexicano en el
Festival de Cante de Las Minas. La Unión. Silverio Conesa.

La segunda jornada de la presente edición del Festival Nacional
de Cante de Las Minas deparó en la Unión una noche a ritmo de
folclore mexicano. Un grupo de música tradicional de la parte
sur del Estado de Veracruz, en México, interpretó magistralmente
trozos del folclore de origen campesino denominado [son]
jarocho.
"Mono Blanco", que así se denomina este grupo mexicano, ejecutó
con maestría sus fandanguitos, petenera, colombiana; sin olvidar
La Bamba en su más puro estilo autóctono.
El [son] jarocho se interpreta con instrumentos de cuerda de
fabricación local, como arpa, jarana, bajo o guitarra, sin
olvidar el sonido inconfundible del pandero, que da ritmo al
baile de taconeo. En realidad, no se trata de una canción con
música y letra constantes, sino más bien es una estructura tonal
encerrada en uno o varios ritmos, en los que el músico está
libre para improvisar letra, tonada y variaciones musicales.
Al tratarse de una música popular, el son jarocho es bailable
colectivamente, produciéndose entonces su verdadero fin con la
participación de músicos y público en una fiesta común
denominada por los mexicanos "fandango".
"Mono Blanco" desplazó desde Veracruz a La Unión a un trío
musical capaz de transmitir la emoción de su folclore al público
unionense. Octavio Vega, arpa, voz y baile; Eugenio Rodríguez,
guitarra, jarana, bajo y voz, y el líder carismático de Mono
Blanco, Gilberto Gutiérrez, un hombre de cálida voz y música
extensa, al pandero, jarana y zapateado.
El grupo mexicano levantó al público de La Unión con un
memorable poema en homenaje al cantaor Camarón de la Isla,
rematando su brillante actuación con una improvisada velada
trovera, donde los improvisadores locales fueron retados,
amistosamente, por Gilberto Gutiérrrez, desplegando sobre el
escenario versos y ripios improvisados a la vieja usanza.
Regresar
|